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Escucha Activa en Entornos Educativos

Escucha Activa en Entornos Educativos

La escucha activa es una habilidad imprescindible y a la vez extraordinaria, cuando es utilizada adecuadamente facilita las relaciones con las demás personas, a la vez ayuda a afianzar la confianza y la seguridad y permite que haya un mejor entendimiento. Sin duda alguna, tener una escucha activa nos ayudará en todos los ámbitos de la vida y en la práctica docente será particularmente beneficiosa para mejorar las relaciones con los estudiantes, ser más asertivos y efectivos en crear ambientes de aprendizaje resonantes o libres de amenazas o peligros para ellos.

La escucha activa no se trata solo de oír, o sea percibir sonidos a nuestro alrededor, sino más bien escuchar, o sea, prestar atención a lo que se está oyendo, cuando hablamos de escucha activa hablamos de prestar atención de manera intencional, sostenida, interesada y exclusiva a lo que una persona nos está diciendo o comunicando.

Carlo Rogers, psicólogo estadounidense, fue quien dio paso a este concepto y hace referencia a la capacidad del individuo de escuchar a otro de manera sensible, teniendo plena conciencia de lo que se está comunicando y siendo intencional y esforzado en captar con exactitud cada detalle dicho.

Nosotros creemos que escuchamos, pero muy raramente escuchamos con auténtica comprensión, verdadera empatía, aunque el escuchar de este modo verdaderamente especial es una de las fuerzas más potentes para el cambio que yo conozco”. —Carl Rogers

La escucha activa es vital para poder crear relaciones armoniosas en entornos educativos, es imposible que podemos apelar a las emociones de los estudiantes sin escucharles atentamente. El docente necesita saber cómo se sienten, qué piensan, qué les puede estar afectando, rara vez en el entorno educativo se escucha a los estudiantes, siendo ellos la principal razón de la existencia de la escuela.

El cerebro aprende primeramente por la emoción, y luego por la razón. Sin embargo, generalmente se quiere educar a los estudiantes desde el punto racional dejando las emociones de lado y el cerebro simple y sencillamente no funciona así. Un estudiante que no se siente escuchado, valorado o tomado en cuenta puede llegar a interpretar cualquier actividad educativa como una amenaza, y es aquí cuando el cerebro reptiliano (supervivencia) reacciona en modo lucha o huída pudiendo provocar procrastinación, bajos niveles atencionales e inclusive una inhibición de acción en los estudiantes.

La escucha activa promueve ambientes de aprendizaje óptimos para los estudiantes.

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Niveles de escucha

Existen tres tipos o niveles de escucha y es crítico conocerlos, quizás pensamos que estamos escuchando activamente a nuestros estudiantes cuando tal vez no sea el caso.

Escucha superficial: en este nivel la atención no está centrada en lo que la otra persona está comunicando ni tampoco en la persona como tal. Se escucha y se presta atención solamente a lo que es del interés personal, o sea, que dice la otra persona que me guste o se asocie a algo que “merezca” prestarle atención. Es una escucha egoísta que generalmente está acompañada de gestos que demuestran la falta de interés, por ejemplo, ver el reloj constantemente, moverse rápidamente como deseando que la conversación termine, fruncir el ceño, volver a ver para todos lados menos, no ver a la persona a los ojos, entre otras similares.

Escucha atenta: este nivel se conoce como atención consciente ya que la atención está centrada en el interlocutor. La conversación va en dos vías, hay participación, contacto visual, se hacen preguntas y se muestra una buena atención sostenida durante la conversación.

Escucha activa: este nivel se conoce como “escucha 360º”, la persona es capaz de intuir los sentimientos de la otra persona. Intervienen el lenguaje verbal, corporal y el paraverbal (ritmo, tono, volumen, pausas, energía). En este nivel de escucha la persona se dispone para estar totalmente presente para la otra.

Cuántas veces en el entorno educativo hemos prestado realmente atención a lo que un estudiante nos dice, quizás solo escuchamos de manera superficial porque estamos atendiendo otras cosas que parecen ser más importantes. Dentro del entorno educativo, tanto a nivel profesional como vocacional, los estudiantes siempre deben ser lo más importante, y por lo tanto, habrán momentos donde ellos merecen que nos detengamos de nuestras labores, muchas veces administrativas, y dedicarles el tiempo necesario. No olvidemos que muchos de ellos están lidiando con desánimo, frustración, tristeza, apatía entre otras.

Tal vez te puedas estar preguntando qué tiene que ver esto con tu labor docente, tal vez pienses que tu labor es solo la de enseñar una materia y apegarse al currículum escolar, la verdad es que nuestra profesión en estos días va mucho más allá de eso, debemos estar preparados para desarrollar inteligencia emocional en los estudiantes, debemos entender la relevancia de crear ambientes cerebro compatibles y debemos entender que estamos educando para la vida de manera integral.

Los docentes que por lo usual recordamos con más cariño fueron aquellos que dieron la milla extra por nosotros, los que sacaron tiempo para escucharnos o ayudarnos con un problema, los que nos dieron palabras de ánimo o un regaño cuando era necesario, aquellos que nos escucharon activamente. La pregunta es qué tipo de docente queremos ser, uno que deja huella o uno que solo se preocupa porque los estudiantes pasen los exámenes de mi materia.

Consejos para mejorar la escucha activa:

  • Disponerse a estar presentes física y emocionalmente y poner atención de manera intencional, quitar los distractores por un momento y concentrarse en el momento.
  • Ser empáticos, ponernos en los zapatos de la otra persona.
  • Demostrar amor e interés auténtico: es imposible tener una escucha activa con algún estudiante sin realmente preocuparnos por ellos y mostrarles amor y respeto, debemos educar con el corazón.
  • No juzgar ni justificar, debemos reconocer lo que se nos está comunicando con una mente abierta, respetuosa, comprensiva y compasiva para poder apoyar al estudiante de la mejor manera.
  • No interrumpir, respetar los silencios, ser paciente. Esperar el momento oportuno para hablar.
  • Validar la información cada cierto tiempo, asintiendo con nuestra cabeza o usando expresiones como “ajá” o “ah” y preguntando si algo no ha quedado claro.
  • No ofrecer soluciones prematuras ni contar nuestras experiencias personales al menos que sea completamente necesario para ayudar al estudiante a entender mejor lo que le está sucediendo.
  • Nunca rechazar los sentimientos o emociones, no es bueno decir “tranquilo eso no es nada”, aunque para nosotros nos parezca que no es nada para el estudiante quizás no lo sea, debemos saber respetar y entender eso, todos somos distintos y los estudiantes están en un proceso madurativo completamente diferente del nuestro.
Mindfulness para Docentes

Mindfulness para Docentes

Mindfulness para Docentes

La práctica docente tiene un impacto importante en la salud mental, la enseñanza es considerada una de las ocupaciones más estresantes en Estados Unidos, y el estrés emocional y la mala gestión de las emociones se identifican constantemente como las principales razones por las que los docentes abandonan su profesión.  (Leigh McLean, 2015).  Según (CEUPE, 2020) el síndrome del burnout es una de las principales razones de deserción entre la población docente. Es evidente el nivel de estrés malo o distrés que muchos llegan a sufrir, y no es para menos, los docentes tienen que lidiar no solamente con sus estudiantes que ya de por sí es una tarea compleja, sino también con los padres de familia, las cargas burocráticas y administrativas de las instituciones donde laboran, los planes de lección, las evaluaciones y velar por el cumplimiento de lo establecido en el currículo escolar. Si a todo esto le agregamos la carga laboral que ha suscitado la situación mundial con el Covid-19 pues tenemos una bomba de tiempo que puede explotar en cualquier momento. 

Estas situaciones por supuesto pueden causar en las personas estrés malo o distrés, cuando hablamos de distrés, estamos hablando de aquellas personas que presentan un dolor o sufrimiento emocional, social, espiritual o físico que puede llevarles a sentirse tristes, asustadas, deprimidas, ansiosas o solas. Las personas que presentan este tipo de estrés también pueden sentir que no pueden manejar o hacer frente a los cambios causados por las actividades normales de la vida. (Institute, 2021) 

La situación actual de pandemia que estamos atravesando ha forzado a los docentes a reinventarse en muchas áreas, a utilizar la tecnología de maneras que quizás nunca lo habían hecho antes, a planificar sobre una metodología virtual sobre la cual no tenían experiencia, y a aprender una serie de tecnologías, aplicaciones y dinámicas para poder llevar adelante los procesos educativos y en un tiempo muy corto. 

Se ha evidenciado una carga laboral de al menos el doble de lo que estaban acostumbrados a trabajar en promedio, ha sido notorio también la crítica constante por parte de algunos padres de familia que simplemente no entienden la realidad de la situación que estamos viviendo y que sí es posible tener una educación de calidad en este formato de educación virtual o en línea. 

Aparte de todo esto, muchos docentes tienen que lidiar de igual manera con sus hijos y familia, o sea, muchos docentes que se han visto forzados a educar en línea todo el día ahora también tienen que atender y apoyar a sus hijos en la casa, que de similar manera están recibiendo una educación virtual. Según (Delgado, 2020) la dinámica de la pandemia ha llevado a los docentes a tener que ser mucho más flexibles y a estar más disponibles para atender las diferentes consultas de estudiantes y padres de familia, en alguna medida su intimidad y vida privada se ha visto comprometida seriamente. 

La situación es realmente alarmante, según (Steindhardt, 2011) el síndrome de burnout y distrés es tan alto que está amenazando seriamente la calidad educativa y por supuesto el rendimiento escolar de los estudiantes. Es, por lo tanto, imprescindible hacer un alto en el camino y brindar el apoyo necesario a los docentes para que puedan seguir adelante en esta profesión de una manera óptima y satisfactoria, de no hacerlo, se perjudica mucho su salud y por supuesto los estudiantes se verían también afectados negativamente, ya que sin duda alguna pueden percibir cuando sus profesores no tienen estados anímicos adecuados. 

Según (Clemente Franco, 2010) la docencia es una de las profesiones a nivel mundial que es más impactada por problemas psicológicos y existen muchos docentes experimentando niveles altos de distrés a causa de los requerimientos laborales que esta profesión conlleva. Esta situación se ha visto adolecida por altos niveles de ansiedad, depresión y baja autoestima. Incluso se evidencia que ha llegado al punto de afectar negativamente el desempeño laboral. 

De acuerdo con (Napoli, 2004) a los docentes se les exige que enseñen o que lleven adelante su profesión aun sin contar con las herramientas necesarias para manejar los retos emocionales de los estudiantes, más aún, evidencia la urgencia de poner la atención en lo que los docentes han estado experimentando al cambiar su rol paulatinamente en las últimas décadas, de un rol que era considerado más cognitivo o conceptual a un rol donde se espera que ayuden a sus estudiantes emocionalmente. 

Si entendemos que el recurso más importante que se tienen en una institución educativa para llevar adelante una educación de calidad son precisamente los docentes podemos inferir que un mal desempeño causado por estos altos niveles de ansiedad o inclusive depresión va a afectar de una manera negativa el rendimiento académico de los estudiantes, trayendo abajo cualquier objetivo educativo y de aprendizaje propuesto por las instituciones educativas, cada una en particular. 

Pero más allá de todo esto, ¿será la práctica de la atención plena o mindfulness una solución adecuada para apoyar a los docentes y que ellos puedan sentirse animados a pesar de las circunstancias negativas y difíciles que están enfrentando? 

Según (Leanne, 2011) la atención plena y la meditación son estrategias que ayudan en gran manera a promover el bienestar en los individuos y ayudarles a desarrollar habilidades que les permita regular sus emociones. Los docentes pueden aplicar este recurso para autorregular las emociones causadas por la carga tan estresante que viene con la dinámica y la práctica de esta profesión. 

Se supone que una atención plena y un estado anímico adecuado y regulado puede ayudar a los docentes a centrarse de una mejor manera en sus estudiantes y de esa manera optimizar los procesos de enseñanza-aprendizaje y el rendimiento académico de ellos; a la vez que les permitirá vivir una vida en general más feliz y satisfactoria. 

Según un estudio realizado por (Clemente Franco, 2010) los docentes que practicaron técnicas de atención plena mostraron una reducción significativa de distrés psicológico en comparación con aquellos que no lo practicaron en el grupo de control. Según (Hulsheger, 2013) las estrategias de atención plena mejoran la satisfacción laboral y ayudan a evitar que las personas que trabajan en profesiones que generan niveles altos de distrés, como la docencia, sufran del síndrome de burnout o caigan en depresión, ya que estas estrategias están desarrolladas para que las personas mejoren y regulen sus niveles emocionales y cómo se enfrentan ante situaciones complejas, frustrantes o dolorosas.  

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La práctica de la atención plena ayuda a cultivar cualidades positivas como la compasión y la empatía, lo cual puede funcionar de base para el desarrollo de habilidades sociales y emocionales que permitan optimizar la práctica docente. (CEUPE, 2020)

La atención plena es algo que los docentes pueden poner en práctica de manera informal o casual o de manera más formal, disciplinada o estructurada. El beneficio del mindfulness radica en la constancia, para un público latino caracterizado muchas veces por la falta de compromiso y disciplina es necesario desarrollar una metodología que permita crear un hábito permanente. 

Una propuesta educativa en este sentido debe determinar aquellas áreas o situaciones que están produciendo más distrés o burnout en los docentes. En particular, en estos tiempos de pandemia, se han podido identificar algunas como la tensión que supone el confinamiento, enseñar utilizando tecnologías poco conocidas, adecuar los currículos educativos al formato virtual, la complejidad de lidiar con estudiantes que no quieren conectarse o poner atención y aquellos que no se han tomado en serio lo que se está viviendo, las quejas de algunos padres de familia, la carga laboral desmedida, entre otras similares.

En este sentido se deben utilizar primeramente evaluaciones, que permitan exponer los niveles de autocompasión que cada uno de ellos tienen, para que puedan hacer conciencia también de la situación que están viviendo y cómo están gestionando sus emociones. 

Identificar las áreas que están generando mayor distrés e identificar qué tanta compasión y amor se tiene por sí mismo, va a permitir sin duda que los docentes encuentren un sentido profundo a la práctica del mindfulness y puedan llevarlo a la práctica de una manera disciplinada, y dependiendo de los resultados considerarlo como algo que agregar al estilo de vida de cada uno, hay mucha evidencia del aporte del mindfulness y la atención plena en las personas, sin embargo, si las personas no entienden el por qué o la necesidad de por lo menos darle una oportunidad a estas técnicas nunca se van a producir cambios. 

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Dicho lo anterior podemos inferir, que hay una alta probabilidad de que los docentes no estén identificando aquellas áreas que están generando más distrés, es primordial identificar las causas primero y determinar cuáles pueden ser erradicadas antes de dejar todo en manos de una sola técnica, recurso o actividad. De no hacerse así, pueden llegarse a permitir cada vez más situaciones de estrés que haga más complejo que técnicas como la atención plena pueda apoyarles; esto es, sin embargo, una suposición que habría que investigar más en detalle. 

La metodología recomendada, es la de llevar los conceptos más elementales de la atención plena a la práctica, generando y proponiendo actividades que pueden desarrollarse de una manera sencilla pero igualmente potente. 

En este sentido, encontramos una serie de pasos propuestos, que pueden ayudar de una gran manera a empezar a incorporar el recurso de la atención plena, de una manera paulatina pero firme, donde los docentes puedan, de una manera sencilla y práctica, desarrollar un hábito que les permita lograr los objetivos propuestos. 

Se deben establecer tiempos para compartir las bondades del mindfulness, la evidencia científica y empírica, ver testimoniales y de esta manera despertar la curiosidad y necesidad en los docentes. Como parte de la metodología, se debe invitar a que los docentes continúen practicando y haciendo ejercicios de atención plena para poder compartir, no sólo la teoría sino también la experiencia práctica, nadie puede exponer o recomendar algo como la atención plena a alguien, sin antes haberlo experimentado a profundidad y evidenciado los cambios en la vida cotidiana.

 

 

Referencias

Autocompasión, M. y. (s.f.). Mindfulness y autocompasión. Obtenido de Test de autocompasión: https://www.mindfulnessyautocompasion.com/test-autocompasion

CEUPE. (2020). Mindfulness en niños y adultos. Madrid, España.

Clemente Franco, I. M. (2010). Reducing Teachers’ Psychological Distress through a Mindfulness Training Program. The Spanish Journal of Psychology, 12.

Delgado, P. (28 de 08 de 2020). Observatorio de Innovación Educativa – Tecnológico de Monterrey. Obtenido de Burnout, el efecto de la cuarentena: https://observatorio.tec.mx/edu-news/burnout-docencia-familias

Germer, C. (2011). El poder del mindfulness: liberate de los pensamientos y las emociones autodestructivas. Barcelona: Paidós.

González, A. (ND). Mindfulness (atención plena o conciencia plena) Guía para educadores.

Hulsheger, U. (2013). Benefits of mindfulness at work: The role of mindfulness in emotion regulation, emotional exhaust, and job satisfaction. Journal of Applied Psychology, 310-325.

Institute, N. C. (14 de 01 de 2021). Distress. Obtenido de National Cancer Institute: https://www.cancer.gov/publications/dictionaries/cancer-terms/def/distress

Leanne, F. (2011). Teaching teachers about emotion regulation in the classroom. Australian Journal of Teacher Education, 1-11.

Leigh McLean, C. M. (2015). Depressive Symptoms in Third‐Grade Teachers: Relations to Classroom Quality and Student Achievement. National Center for Biotechnology Information. Recuperado el 14 de 01 de 2021, de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4428950/#:~:text=teachers’%20depressive%20symptoms%20were%20negatively,implications%20for%20policy%20and%20practice.

Napoli, M. (2004). Mindfulness Training for Teachers. SAGE Journals, 12.

Olivas, C. A. (2019). Escala de autocompasión (SCS): evidencias psicométricas iniciales en adolescentes de Lima. Revista Científica Digital de Psicología PSIQUEMAG.

Simón, V. (2006). Mindfulness y neurobiología. Revista de Psicoterapia.

Steindhardt, M. J. (2011). Chronic work stress and depressive symtoms: Assessing the mediating role of teacher burnout. Stress and Health, 420-429.

Zarate, D. O. (15 de 07 de 2020). Implementación de pausa activa como estrategia para la comprensión del lenguaje lógico matemático de los números fraccionarios en un grupo de quinto en Educación Primaria. San Luis, Potosí, Mexico.

Escuelas 4.0: Escuelas que Educan para la Vida

Escuelas 4.0: Escuelas que Educan para la Vida

Escuelas 4.0

Cuando hablamos de Escuelas 4.0 debemos entender primero los retos a los cuales se están enfrentando las instituciones educativas en general. Uno de los retos más grandes para los docentes y las instituciones educativas se encuentra en cómo abordar la falta de interés y de emoción, la desmotivación en el aula, los bajos niveles educativos, las dificultades de aprendizaje y la deserción escolar. 

Una gran cantidad de docentes no saben qué más hacer para captar la atención de sus estudiantes y lo que vemos es que se le está dedicando demasiado tiempo a la preparación de las lecciones, al currículo educativo, a los programas y a seguir una estricta carga de contenidos. 

No se está pensando realmente en los estudiantes, en cómo ellos aprenden de mejor manera, qué les interesa y les apasiona, qué los emociona, qué es lo realmente importante para ellos y su futuro. Todo el sistema educativo es impuesto y sin la más mínima consideración en la personalización y contextualización del aprendizaje, como si todos los estudiantes aprendieran de la misma manera. Claro está que cuando esto sucede el estudiante no logra tener la emoción suficiente que le permita al cerebro activar los mecanismos de aprendizaje como la atención y las memorias.

Se exige atención por parte de los estudiantes pero la realidad es que los docentes no están siendo capaces de captar su atención, y mucho tienen que ver con el enfoque educativo y hacia donde se están dirigiendo los esfuerzos y los presupuestos. 

La Neurociencia ayuda en gran manera a entender los procesos de enseñanza y aprendizaje y cómo el docente puede ser más efectivo en su vocación. En gran medida los docentes están sobreviviendo en un mundo tan fluctuante y cambiante como el que tenemos actualmente y no debiera ser así. Las neurociencias permiten a los docentes comprender aquellos factores que influyen en el aprendizaje y simultáneamente tener un entendimiento integral del ser humano. 

Las Escuelas 4.0 invierten en preparar docentes para darle un giro completo a la triste realidad que se está viviendo en muchas instituciones educativas en la región y entienden la urgencia de evolucionar y adaptarse a esta nueva generación, y a la revolución industrial que estamos viviendo actualmente. 

Desde hace bastantes años, expertos y observadores de todo el mundo se refieren a los niños en edad escolar como “nativos digitales”, ya que han crecido en un mundo conectado y digitalizado, a diferencia de los adultos que han tenido que acostumbrarse a la tecnología y conectividad. Y es la verdad, la mayoría de los niños parecen entender muy bien todo lo que es digital aún siendo muy pequeños y sin conocimientos ni formación previos.

Las cosas han cambiado drásticamente debido a esa realidad. La educación no es la excepción, dado que el modelo que parece prevalecer en la mayoría de las escuelas del mundo se basa en un modelo anticuado del siglo XX y XIX inclusive; que involucra lo que los académicos llaman contenido y control por edades, instrucción didáctica, conocimiento prescrito, progresión uniforme, horarios fijos y evaluación estandarizada a través de la memorización.

A pesar de un siglo de innovación y tecnologías extraordinarias, la enseñanza en la mayoría de las escuelas sigue estando dominada por planes de estudio prescriptivos e impulsados ​​desde el exterior, pedagogías que están dominadas en exceso por enfoques didácticos de enseñanza, aprendizaje pasivo, un enfoque en procesos cognitivos de orden inferior y una carencia profunda de desarrollo competencial. Estas prácticas generalmente colocan a los estudiantes como aprendices pasivos del conocimiento de los demás.

Por otra parte, las escuelas 4.0 no están diseñadas para ‘rellenar’ los estudiantes con clases particulares de conocimiento existente, sino para aumentar su capacidad de aprender de forma autónoma y de manera cooperativa, de aprender en todas partes y en cualquier momento, y brindar a los estudiantes las herramientas necesarias que les permita crear nuevos conocimientos, ponerlos a la disposición de otros y desarrollar las habilidades necesarias para triunfar en un mundo tan competitivo, tecnológico y globalizado como en el que vivimos hoy en día.

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La tecnología por supuesto tiene un papel fundamental en las iniciativas de innovación en las instituciones educativas. Las escuelas comprometidas a desarrollar planes para incorporar la tecnología como parte integral de la educación experimentan un importante empoderamiento y participación de los estudiantes en el proceso de aprendizaje. 

Además, ayuda a desarrollar en los estudiantes las habilidades esenciales del Siglo XXI que son imprescindibles para el éxito en sus futuras carreras y puestos de trabajo. Algunas de esas habilidades son: resolución de problemas, colaboración, pensamiento crítico, innovación, comunicación, creatividad, flexibilidad cognitiva.

Los empleadores de todo el mundo están clasificando la resolución de problemas como la habilidad número uno requerida actualmente. Casi el 60 por ciento de los empleadores en los Estados Unidos califican el pensamiento crítico y la resolución de problemas como “imprescindibles” para los graduados de la escuela secundaria que ingresan a la fuerza laboral. Tres de cada cuatro empleadores también predicen que destrezas como la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la colaboración y la creatividad serán aún más importantes para el éxito laboral en el futuro cercano.

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Las escuelas 4.0 se caracterizan por:

  • Tener la mirada muy atenta a la realidad del mundo actual, al contexto al cual se van a enfrentar sus estudiantes, a las habilidades y competencias que está demandando la sociedad, la economía, la globalización y los avances tecnológicos. 
  • Educar para la vida, preparan a los estudiantes para el futuro, para lo incierto, para profesiones que no han sido creadas, para tener la capacidad de emprender, para que puedan aplicar y crear tecnologías nuevas y que tengan capacidades altas de resolución de problemas. 
  • Formar a los estudiantes de manera integral y competencial, es decir de manera conceptual, procedimental y particularmente con un alto enfoque en la parte actitudinal, formando así personas de valor, de integridad, con altos valores morales y sociales, con buena inteligencia emocional y capacidad para aprender a aprender. 
  • Tener un enfoque neuroeducativo y neurodidáctico donde los docentes optimizan su práctica docente desde y para el cerebro que aprende. Los docentes aplican los conceptos fundamentales de la neurociencia para lograr alcanzar a todos los estudiantes y potenciar su desarrollo cognitivo, cognoscitivo y competencial. 
  • Enfocarse menos en los contenidos y libros de texto y más en el desarrollo de habilidades de pensamiento y habilidades requeridas en nuestros días. Los contenidos funcionan como base para crear nuevos conocimientos y experiencias de aprendizaje.
  • Promover la creación de ambientes resonantes o cerebro compatibles, esto se refiere a crear los espacios necesarios para que los estudiantes se sientan motivados a dar lo mejor de sí mismos, que se sientan en un ambiente seguro y libre de amenazas, donde se sientan escuchados, apreciados y valorados. Esto incluye componentes relacionados a la infraestructura y los espacios de clase, la salud mental, los componentes emocionales, y las evaluaciones enfocadas en la motivación y no en el calificación. 
  • Crear oportunidades para que los estudiantes aprendan a pensar críticamente, trabajar en colaboración, y tomar las decisiones adecuadas en entornos académicos que mejoran su capacidad para aprender de manera creativa y significativa.
  • Promover el uso y la aplicación de la tecnología dentro y fuera del aula. Esta aplicación va más allá de un simple uso sustitutivo de dispositivos tecnológicos o programas, los estudiantes en cambio son capacitados para usar la tecnología para crear proyectos que sería imposible crear sin tecnología. Los estudiantes desarrollan pensamiento computacional, alfabetización digital e informacional, y aprenden cosas como programación (coding), robótica, inteligencia artificial, Big Data y IoT (Internet de las Cosas) de manera práctica, aplicativa y experiencial.
  • Promover la incorporación de recursos curriculares tecnológicos para promover las 6 C ‘s del siglo XXI: Colaboración, Criticidad (Pensamiento crítico), Comunicación,  Creatividad, Comprensión, Codificación.

Hacia los docentes, las escuelas 4.0 se caracterizan por: 

  • Velar de manera intencional y cuidadosa por el bienestar integral de todo su cuerpo docente, entendiendo que entre más motivación y felicidad haya en los docentes mayor el impacto educativo positivo en los estudiantes. Docentes con síndromes como el burn-out no rinden de igual manera, los que terminan sufriendo al final son los estudiantes. Se cuida a los estudiantes cuidando el material humano que está con ellos diariamente. 
  • Proporcionar desarrollo profesional y capacitación constante, evaluada y con seguimiento para apoyar a los maestros en su práctica docente desde la neuroeducación, la psicopedagogía, y la integración de la tecnología en la educación.
  • Crear comunidades de aprendizaje para compartir, entre el profesorado, los usos innovadores en la educación y el aprendizaje para fomentar las estrategias requeridas para la formación de los líderes del mañana.

Las escuelas 4.0 brindan soluciones concretas a los requerimientos puntuales de la cuarta revolución industrial, poniendo un alto énfasis en el desarrollo competencial, el desarrollo de la inteligencia emocional, y el desarrollo de las  habilidades necesarias a nivel global. 

Las escuelas 4.0 no paran de innovar con sentido, pensando en qué es lo mejor para los estudiantes y su futuro, prestan cuidado intencional a su personal docente y buscan siempre que la escuela sea un lugar feliz para los educandos y la comunidad educativa en general.

 

El cerebro y el aprendizaje efectivo

El cerebro y el aprendizaje efectivo

Cerebro y aprendizaje

Gracias a la neurociencia podemos comprender de una mejor manera cómo funciona el órgano fundamental del proceso de aprendizaje, nuestro cerebro. Todo educador a nivel mundial que realmente este comprometido con enseñar para el cerebro que aprende debe conocer al menos las funciones más elementales de cómo funciona el mismo y como se puede mejorar la práctica docente para alcanzar un aprendizaje significativo en los estudiantes.

Vivimos en un mundo que ha evolucionado tremendamente, todo a nuestro alrededor ha cambiado, la forma de hacer negocios, la forma de relacionarnos, los formatos de trabajo, las industrias, la economía y la tecnología por mencionar algunas áreas. Es increíble que a pesar de tanta evolución y cambio a nuestro alrededor el sistema educativo, en la mayoría de las escuelas del mundo, siga siendo el formado después de la primera Revolución Industrial.

Este sistema tradicional de enseñanza no pone su principal enfoque en el aprendizaje pone su enfoque en la enseñanza y todo lo administrativo que esto conlleva; horarios, programas, currículo, entorno social, dispositivos, libros, horarios, recursos tecnológicos, matrícula, finanzas, por mencionar algunos. Al poner su enfoque en la gestión de la enseñanza y no en el aprendizaje es fácil darse cuenta porque este sistema educativo se encuentra en jaque en la actualidad.

El sistema tradicional de enseñanza se caracteriza por la presentación de contenidos que los estudiantes deben practicar o memorizar para hacer luego una prueba o examen. Todos los estudiantes hacen lo mismo, las notas pasan del maestro al estudiante para luego ser evaluadas por un examen que la mayor parte del tiempo explícitamente requiere las respuestas literales que se encuentran en un libro de texto. No se invita al alumno a pensar ni mucho menos a ser una persona que participa activamente en su proceso de aprendizaje.

Dicho de otra manera, el estudiante es premiado (buena calificación) por acordarse de lo que dice el libro de texto independientemente si comprendió o no, o si es capaz de utilizar ese conocimiento en algún contexto de la vida real.

Albert Einstein dijo una vez que “aprender no es memorizar hechos sino entrenar la mente para pensar”. No pudo estar más en lo correcto con esta afirmación y es que cuando ponemos bajo la lupa al sistema tradicional nos damos cuenta de sus limitantes. En este modelo, los estudiantes son entes pasivos del proceso de aprendizaje el cual es completamente mecánico, rutinario y memorístico.

Al no haber participación activa y al no promover escenarios de supervivencia y contextualización los estudiantes no aprenden de una manera efectiva, significativa y relevante.

De hecho, lo memorizado en el contexto de exámenes con preguntas que requieren respuestas de comprensión literal se olvida rápidamente. Si tienes dudas de esto analiza cuánto te acuerdas de contenido educativo de tu tiempo en el colegio, estoy convencido que es muy poco comparado con la cantidad de horas que tuviste que estudiar y trabajar duro para pasar las materias asignadas.

Lo bueno es que ahora ya podemos entender de una mejor manera y probada científicamente aquellas famosas teorías constructivistas que tanto han criticado algunos. El contínuo estudio de la Neurociencia nos pone como educadores en un contexto que no podemos obviar o pasar por alto.

Cada docente en el mundo debe convertirse en un neuroeducador para lograr un impacto relevante en la vida y en el futuro de los estudiantes.

Y cuando nos referimos a la Neurociencia y sus aportes en el campo de la enseñanza y el aprendizaje, no tenemos más que empezar a hacer los ajustes necesarios para que nuestros estudiantes alcancen un aprendizaje significativo con todo lo que eso implica.

 “La Neurociencia no sólo no debe ser considerada como una disciplina, sino que es el conjunto de ciencias cuyo sujeto de investigación es el sistema nervioso con particular interés en cómo la actividad del cerebro se relaciona con la conducta y el aprendizaje”. (Silva, 2003)

Sistema Nervioso Central (SNC)

Y en ese sentido, cuando hablamos del órgano del aprendizaje, el cerebro, y su relación con la conducta y el aprendizaje debemos empezar por el Sistema Nervioso Central (SNC), ya que en sus diferentes partes podemos llegar a comprender cada función asociada y cómo el aprendizaje sucede en cada una de ellas y en conjunto, podemos comprender mejor que está pasando en el cerebro cuando estamos dirigiendo una lección o cuando los estudiantes están intentando aprender algo; no solo eso, sino que también nos ayuda a mejorar nuestra práctica docente para ser más intencionales y producir mejores resultados.

De acuerdo con (Pradas, 2020) “El sistema nervioso es un conjunto de órganos y tejido neuronal encargado de regular las funciones de nuestro cerebro y la comunicación de este con el resto de nuestro cuerpo. El sistema nervioso nos permite percibir los sentidos y comprender el mundo, gracias a él podemos oír, ver, oler, notar el tacto y saborear. No solo eso, sino que también regula nuestros movimientos y nuestro procesamiento mental.”

Dicho de otra manera, el sistema nervioso es el encargado de procesar todo lo que sucede a nuestro alrededor, cada experiencia que los estudiantes tienen pasa primero por el sistema nervioso, el cual se encarga de enviar las conexiones eléctricas y químicas a todo el cuerpo para que responda de una manera determinada, regulando cada movimiento y procesando la información alrededor en la mente.

El Sistema Nervioso Central tienen seis partes fundamentales y cada una de ellas tiene una serie de funciones que están estrechamente ligadas a áreas de aprendizaje. Estas partes son las siguientes:

1. Corteza cerebral: la corteza cerebral es una capa delgada como el grosor de una cáscara de naranja que maneja las funciones consideradas superiores, estas son: percepción sensorial, el movimiento voluntario, las emociones, los pensamientos y el lenguaje.
2. Cerebelo: es el encargado de la coordinación e integra la información sensorial recibida junta la del cerebro para ayudar a que los movimientos sean coordinados y fluidos.
3. Tronco encefálico: es el encargado de las funciones vitales como la respiración y los latidos del corazón.
4. Médula espinal: tiene la función de comunicar el cerebro con los nervios periféricos conduciendo de esta manera las diferentes sensaciones en el cuerpo y por supuesto encargándose de los movimientos voluntarios e involuntarios.
5. Hipocampo y sistema límbico: es la parte del cerebro que se encarga de la memoria, el aprendizaje y las emociones.
6. Tálamo, núcleos grises e Hipotálamo: control del movimiento y el tono. Y control de supervivencia (Hipotálamo). (CEUPE, 2020)

Es tanta la importancia del sistema nervioso central que una alteración en el mismo puede producir que un estudiante presente dificultades de aprendizaje, o sea dificultades para hablar, leer, escribir o analizar. (Mateos, 2009)

Otro elemento de particular importancia en el aprendizaje es la anatomía del cerebro y cómo está compuesto. Generalmente se divide en tres estructuras separadas para una mejor comprensión del mismo y para un mejor aprovechamiento de la neurociencia.

Hemisferios del cerebro

Los científicos en general están de acuerdo que esa separación es solamente para ese fin ya que dichas separaciones no existen en el cerebro. Estas tres partes interconectadas son el cerebelo, tronco cerebral y el cerebro. A nivel macro podemos entender el cerebro desde dos grandes áreas predominantes conocidas como hemisferios (el izquierdo y el derecho).

Los hemisferios del cerebro se conectan entre sí por una red inmensa de más de 200 millones de neuronas. De acuerdo con (Ocaña, 2015) “en estos hemisferios se producen las más complejas interconexiones neuronales, que proporcionan al ser humano su capacidad intelectual y emocional.”

Según (Ander-Egg, 2008) las neuronas “son células separadas entre sí, que nunca llegan a tocarse físicamente, pero que se comunican mediante conexiones físicas” De todas las células que posee el cerebro la neurona es la más importante porque son las que hacen que pensemos al ser activadas química y eléctricamente.

Según (Ortiz, 1999)“las células del cerebro forman redes para tomar y comunicar información. Una red recibe información del cuerpo y del mundo, otra red pasa la información en patrones y una tercera, reconoce los patrones y decide qué hacer con ellos”

El hemisferio izquierdo gestiona el lenguaje hablado, el razonamiento, la parte científica, lógico-matemática, analítico y el control de la mano derecha. El hemisferio derecho es el creativo, musical, intuición, imaginación, percepción tridimensional y control de la mano izquierda.

Cada hemisferio tiene a su vez cuatro lóbulos diferentes: el lóbulo occipital, el lóbulo parietal, el lóbulo temporal y el lóbulo frontal que es quizás el que más llama la atención a la hora de estudiar cómo el cerebro aprende que ya no solo es este es el más grande de los cuatro y el que según los expertos nos diferencia de los animales sino también se encuentra sumamente asociado a las funciones ejecutivas del cerebro; o sea, la memoria, la resolución de problemas, toma de decisiones entre otras.

De acuerdo con (Torres, s.f.) el lóbulo frontal de cada hemisferio se encarga de procesar toda la información alrededor para convertirla en material a ser usado para la toma de decisiones y la ejecución de un plan de acción.

Los otros lóbulos tienen funciones importantes también, por el ejemplo, el lóbulo occipital nos permite tener una interpretación de cualquier cosa que estemos recibiendo, esto es interesante, porque es precisamente acá donde los estudiantes empiezan a descifrar lo que estamos tratando de mostrarles o enseñarles en el aula.

Tenemos que asegurarnos como docentes que nuestros estudiantes estén interpretando correctamente no solamente el contenido de una materia o su explicación, sino también nuestro tono de voz, gestos e inclusive la emoción, motivación y ánimo que tengamos y proyectemos.

Por su parte, el lóbulo parietal tiene mucho que ver con la parte sensorial de nuestro cuerpo, inclusive con las relaciones. Y por último el lóbulo temporal afecta temas como la memoria.

Como es evidente, cada parte del cerebro humano gestiona diferentes áreas que tienen que ver con el aprendizaje, si logramos entender desde un punto de vista holístico cada función de los lóbulos, sería sencillo deducir que para que haya un aprendizaje significativo es imprescindible el involucramiento de cada una de las funciones asociadas.

Por ejemplo, sabemos que el cerebro es un radar que capta todo a su alrededor y procesa, analiza y sintetiza la información que está recibiendo, que pasa por un procesamiento de esa información que lo lleva a tomar determinadas acciones o decisiones, que le capacita para resolver un problema, que le permite gestionar las emociones o tener empatía con los demás, que le permite recordar algo a largo plazo o entender algún concepto.

El punto es que si nuestra práctica docente no cambia para incluir todos estos diferentes elementos es prácticamente imposible que un estudiante tenga un aprendizaje significativo.

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Y si hablamos de manera general vemos que el sistema tradicional de enseñanza pone un alto enfoque en el hemisferio izquierdo y poco en el hemisferio derecho. Muchas escuelas prefieren sacrificar materias como danza, música, artes plásticas y deportes para incluir materias más científicas o matemáticas. Aunque sabemos que hay una interacción neuronal substancial continua entre los dos hemisferios y que ambos hemisferios siempre están trabajando en conjunto, si es notoria el estímulo del enfoque educativo en el hemisferio izquierdo desaprovechando en alguna medida un elementos críticos en el aprendizaje como lo es la creatividad y la imaginación.

Sir Ken Robinson dijo que el “sistema educativo actual mata la creatividad” y tenía mucha razón, este sistema de talla única para todos no permite a los estudiantes aprender de la manera que su cerebro está programado ni toma en cuenta sus formas individuales de aprender ni sus inteligencias múltiples predominantes esto dificulata el poder lograr un aprendizaje significativo en los estudiantes.

Lo más preocupante de esta realidad es que evidentemente una gran mayoría de escuelas alrededor del mundo han enfocado sus esfuerzos educativos exclusivamente para aquellos estudiantes que son lógico matemáticos y verbales, dejando de lado aquellos que tienen otras inteligencias predominantes, y con esto, aniquilando el ser creativo que todos tenemos y el desarrollo de la creatividad, destreza fundamental del Siglo XXI.

Un estudiante con poca capacidad creativa se le hará muy difícil responder de una manera fluida y ágil a los cambios que tenemos día con día(flexibilidad cognitiva o mental), le va a costar mucho adaptarse, resolver problemas, desarrollar un pensamiento divergente y aún más le costará ser una persona innovadora.

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Sinapsis

La sinapsis es la condición en donde se genera la conexión de las neuronas. Cuando una célula quiere enviar un mensaje a otra lo que hace es enviar un estímulo en forma de sustancia química, proceso conocido como neurotransmisores. La estructura en forma de raíz por la cual es transmitida el mensaje o la información se llama axón. Cuando la neurona es activada envía una corriente eléctrica, y cuando llega a la sinapsis se generan los neurotransmisores. (Ocaña, 2015)

Cualquier tipo de aprendizaje que el estudiante quiera llevar a cabo requerirá de muchas sinapsis. Nuestro cerebro es muy complejo y evidentemente aún falta mucho por descubrir, lo que sí es una realidad, es que entra más conexiones sinápticas logremos generar en nuestros estudiantes mayor será su aprendizaje y rendimiento. A esto se le conoce como función neuroconfiguradora. (Ocaña, 2015)

Teniendo esto en mente consideramos las funciones cognitivas principales y cómo están relacionadas en las diferentes partes de nuestro cerebro. De acuerdo con (Ocaña, 2015) “cada sensación, percepción, emoción, cognición o conducta del estudiante existe una zona o área específica en el cerebro responsable de generar, organizar y proyectar dicho proceso.

Por lo tanto, para comprender mejor la forma en que nuestro cerebro procesa la información y regula nuestros actos, es necesario conocer la esencia y naturaleza de cada uno de los procesos afectivos y cognitivos de donde proceden la mayoría de nuestros comportamientos.”

Las principales funciones cognitivas que tenemos en nuestro cerebro son: la memoria, la atención, el lenguaje, las habilidades viso espaciales y las funciones ejecutivas. Las funciones ejecutivas (los pensamientos, las emociones, el lenguaje y la percepción sensorial) suceden en la corteza cerebral o córtex. Esta misma permite que las funciones básicas del cerebro sucedan a través de los dos hemisferios principales. Funciones como el análisis, la retención e inclusive la percepción son posibles gracias a los dos hemisferios y a esta corteza que los cubre. (CEUPE, 2020)

Por su lado la memoria tiene su sede principal en el hipocampo y en el sistema límbico, demostrando que las emociones son un elemento esencial en los procesos de aprendizaje de los estudiantes. El lenguaje es muy marcado en el hemisferio izquierdo del cerebro y las habilidades espaciales en el hemisferio derecho.

En resumen, todas las diferentes partes del cerebro trabajan activamente de acuerdo a sus funciones particulares para procesar todo lo que ve y percibe alrededor para tomar las decisiones conscientes e inconscientes que determinan el rumbo de una persona, su aprendizaje y su capacidad para generar cambios de conducta.

Los docentes tenemos la obligación de entender cómo aprende el cerebro y optimizar nuestra práctica docente para generar un aprendizaje significativo en los estudiantes y recordar que entre más componentes del organismo participen en el proceso educativo mayor las posibilidades de consolidar aprendizajes para toda la vida.

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Referencias

Ander-Egg, E. (2008). Claves para introducirse en el estudio de las inteligencias múltiples. Argentina: Ediciones HomoSapiens.
CEUPE. (2020). Neurociencia: Explorando la Mente y la Educación.
Enciso, O. (2004). Aprendiz y maestro con programación neurolingüística. Colombia: Ediciones Ayala Ávila y Cía.
Mateos, R. M. (2009). Dificultades de aprendizaje. Psicología Educativa, 13-19.
Ocaña, A. O. (2015). Neuroeducación ¿Cómo aprende el cerebro humano y cómo deberían enseñar los docentes? Bogotá, Colombia: Ediciones de la U.
Ortiz, E. M. (1999). Inteligencias múltiples en la educación de la persona. Argentina: Bonum.
Pradas, C. (28 de Enero de 2020). Cómo funciona el sistema nervioso. Obtenido de Psicología Online: https://www.psicologia-online.com/como-funciona-el-sistema-nervioso-4171.html
Progrentis, E. P. (2019). Fundamentación Pedagógica Progrentis. Madrid, España.
Silva, R. S. (2003). ¿LA EDUCACION NECESITA REALMENTE DE LA NEUROCIENCIA? Estudios Pedagógicos, 156.
Torres, A. (s.f.). ¿Qué es el lóbulo frontal y cómo funciona? Obtenido de Psicología y Mente: https://psicologiaymente.com/neurociencias/lobulo-frontal-cerebro